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Como hacer una buena felacion

-¿Quieres dominar el arte de la felación? Basta con conocer las debilidades de tu chico, los puntos más sensibles de su anatomía y algunos trucos para llevarlo al séptimo cielo. Con las claves de Gérard Leleu, sexólogo, y tu instinto lo harás rebosar de placer.¿Quieres dominar el arte de la felación? Basta con conocer las debilidades de tu chico, los puntos más sensibles de su anatomía y algunos trucos para llevarlo al séptimo cielo. Con las claves de Gérard Leleu, sexólogo, y tu instinto lo harás rebosar de placer.

Las mejores posiciones

La posición es importante. Gérard Leleu nos dice cuáles elegir.

El hombre acostado boca arriba. La mujer, de rodillas y entre sus piernas. La comodidad de ambos es esencial. Pero el pequeño inconveniente es que el acceso a la zona trasera masculina (el perineo y el ano) es difícil en esta posición. “Desliza una almohada debajo de sus nalgas”, sugiere nuestro experto.

Sentado: El hombre está sentado al borde de una cama o una silla. La mujer está de rodillas entre sus muslos. ¡Muy sexy!

Modo 69: Si esta posición es una de las más privilegiadas, en realidad tiene algunas desventajas: la dificultad para concentrarse en el placer de tu pareja cuando te concentras en el propio.

Acaricia el escroto

No se trata de lanzarte al pene con avidez. Gérard Leleu aboga por los preliminares. Con la mano izquierda, separa los sacos con el fin de subirlos y hacerlos más accesibles a las caricias y besos. Con la mano derecha, acaricia la piel o escroto. Con la lengua, “piensa en lamer alrededor”, sugiere nuestro experto, alternando suave, más intenso y mojado.

Mima los testículos

Es una parte con la que hay que tener mucho cuidado. “Junta el escroto y el testículo y cógelos con la mano firmemente pero con delicadeza”, recomienda Gérard Leleu. ¿Esto es todo? Sí. Con los testículos elevados, sostenidos y calientes, el hombre siente un increíble bienestar. Es el comienzo del éxtasis.

¿Quieres dominar el arte de la felación? Basta con conocer las debilidades de tu chico, los puntos más sensibles de su anatomía y algunos trucos para llevarlo al séptimo cielo. Con las claves de Gérard Leleu, sexólogo, y tu instinto lo harás rebosar de placer.

Las mejores posiciones

La posición es importante. Gérard Leleu nos dice cuáles elegir.

El hombre acostado boca arriba. La mujer, de rodillas y entre sus piernas. La comodidad de ambos es esencial. Pero el pequeño inconveniente es que el acceso a la zona trasera masculina (el perineo y el ano) es difícil en esta posición. “Desliza una almohada debajo de sus nalgas”, sugiere nuestro experto.

Sentado: El hombre está sentado al borde de una cama o una silla. La mujer está de rodillas entre sus muslos. ¡Muy sexy!

Modo 69: Si esta posición es una de las más privilegiadas, en realidad tiene algunas desventajas: la dificultad para concentrarse en el placer de tu pareja cuando te concentras en el propio.

Acaricia el escroto

No se trata de lanzarte al pene con avidez. Gérard Leleu aboga por los preliminares. Con la mano izquierda, separa los sacos con el fin de subirlos y hacerlos más accesibles a las caricias y besos. Con la mano derecha, acaricia la piel o escroto. Con la lengua, “piensa en lamer alrededor”, sugiere nuestro experto, alternando suave, más intenso y mojado.

Mima los testículos
Es una parte con la que hay que tener mucho cuidado. “Junta el escroto y el testículo y cógelos con la mano firmemente pero con delicadeza”, recomienda Gérard Leleu. ¿Esto es todo? Sí. Con los testículos elevados, sostenidos y calientes, el hombre siente un increíble bienestar. Es el comienzo del éxtasis.

Estimula el tronco del pene

¡Vamos por etapas! Comienza por acariciarlo con la punta de los dedos. Estimúlalo con diferentes toques. Luego aplícale presión por medio de un anillo que formarás con el dedo pulgar y el índice o con la mano entera. La presión puede ser continua o discontinua. Gérard Leleu revela cuál es la parte más sensible: “La parte inferior a lo largo del tronco desde el glande hacia la base de inserción en el perineo”. Gemidos garantizados. Ahora tu boca toma el puesto, recorriendo a lo largo del pene. Con la lengua lo lamerás generosamente en ambas direcciones, del glande a la base y viceversa, concentrándote en la parte inferior, donde hay mayor sensibilidad.

Dedícate al frenillo

El frenillo del glande, ¿qué es? “Se trata de un pequeño pliegue cutáneo que une la cara inferior del glande con la superficie interior del prepucio y que está lleno de corpúsculos de placer”, responde Gérard Leleu. Exponlo empujando suavemente el prepucio hacia la base. Moja la punta del dedo índice y colócalo en el frenillo, haciendo pequeños recorridos de ida y vuelta sobre su eje. Describe minicírculos. A continuación pásale la lengua lentamente haciendo primero un largo recorrido para volver a pasar a un ritmo más rápido. ¡Lo sorprenderás, sin duda!

Juega con la corona

Del frenillo a la corona o anillo del glande hay sólo un paso. Gérard Leleu te guía: “Sigue la parte más prominente de la corona con la punta del dedo mojada”. Luego trabaja con la lengua, continuando con el borde más saliente del anillo. Su consejo: evita romper el contacto con la línea de la cresta coronal.

Sexo oral: 11 pasos para hacer una buena felación

¿Quieres dominar el arte de la felación? Basta con conocer las debilidades de tu chico, los puntos más sensibles de su anatomía y algunos trucos para llevarlo al séptimo cielo. Con las claves de Gérard Leleu, sexólogo, y tu instinto lo harás rebosar de placer.

Las mejores posiciones

La posición es importante. Gérard Leleu nos dice cuáles elegir.

El hombre acostado boca arriba. La mujer, de rodillas y entre sus piernas. La comodidad de ambos es esencial. Pero el pequeño inconveniente es que el acceso a la zona trasera masculina (el perineo y el ano) es difícil en esta posición. “Desliza una almohada debajo de sus nalgas”, sugiere nuestro experto.

Sentado: El hombre está sentado al borde de una cama o una silla. La mujer está de rodillas entre sus muslos. ¡Muy sexy!

Modo 69: Si esta posición es una de las más privilegiadas, en realidad tiene algunas desventajas: la dificultad para concentrarse en el placer de tu pareja cuando te concentras en el propio.

Acaricia el escroto

No se trata de lanzarte al pene con avidez. Gérard Leleu aboga por los preliminares. Con la mano izquierda, separa los sacos con el fin de subirlos y hacerlos más accesibles a las caricias y besos. Con la mano derecha, acaricia la piel o escroto. Con la lengua, “piensa en lamer alrededor”, sugiere nuestro experto, alternando suave, más intenso y mojado.

Es una parte con la que hay que tener mucho cuidado. “Junta el escroto y el testículo y cógelos con la mano firmemente pero con delicadeza”, recomienda Gérard Leleu. ¿Esto es todo? Sí. Con los testículos elevados, sostenidos y calientes, el hombre siente un increíble bienestar. Es el comienzo del éxtasis.

Estimula el tronco del pene

¡Vamos por etapas! Comienza por acariciarlo con la punta de los dedos. Estimúlalo con diferentes toques. Luego aplícale presión por medio de un anillo que formarás con el dedo pulgar y el índice o con la mano entera. La presión puede ser continua o discontinua. Gérard Leleu revela cuál es la parte más sensible: “La parte inferior a lo largo del tronco desde el glande hacia la base de inserción en el perineo”. Gemidos garantizados. Ahora tu boca toma el puesto, recorriendo a lo largo del pene. Con la lengua lo lamerás generosamente en ambas direcciones, del glande a la base y viceversa, concentrándote en la parte inferior, donde hay mayor sensibilidad.

Dedícate al frenillo

El frenillo del glande, ¿qué es? “Se trata de un pequeño pliegue cutáneo que une la cara inferior del glande con la superficie interior del prepucio y que está lleno de corpúsculos de placer”, responde Gérard Leleu. Exponlo empujando suavemente el prepucio hacia la base. Moja la punta del dedo índice y colócalo en el frenillo, haciendo pequeños recorridos de ida y vuelta sobre su eje. Describe minicírculos. A continuación pásale la lengua lentamente haciendo primero un largo recorrido para volver a pasar a un ritmo más rápido. ¡Lo sorprenderás, sin duda!

Juega con la corona

Del frenillo a la corona o anillo del glande hay sólo un paso. Gérard Leleu te guía: “Sigue la parte más prominente de la corona con la punta del dedo mojada”. Luego trabaja con la lengua, continuando con el borde más saliente del anillo. Su consejo: evita romper el contacto con la línea de la cresta coronal.

Llega el momento sublime

Inserta el órgano masculino en la boca. Deja que tu instinto te lleve. Se trata de alternar movimientos de succión y succión-deslizamiento. Succión: los labios se ajustan sobre el glande formando un círculo, una “O”. La lengua se mueve alrededor del glande con el fin de crear un masaje -amasado- y vacío por aspiración a su alrededor. Deslizamiento: al movimiento anterior le puedes sumar un deslizamiento: los labios, la lengua y las mejillas forman una funda que se desliza de arriba abajo y viceversa sobre el glande -especialmente sobre la corona y el frenillo- y a lo largo del pene.

Cuidado con los dientes

Tu pareja te tiene una confianza sin límites “sin embargo, algunos temores son duros de combatir, así que tranquilízalo”, recomienda Gérard Leleu. Evita el contacto del borde de los dientes con el glande, cuya piel es muy frágil. ¿El truco? Toma la precaución de cubrir el borde replegando los labios sobre ellos.

Encuentra el ritmo adecuado

Comienza lentamente, aumenta gradualmente. Lo mismo para la aspiración, suave al principio, luego más fuerte, pero siempre con moderación. “A lo largo de la caricia depende de ti modular y alternar la amplitud, la presión y la velocidad de los movimientos”, señala Gérard Leleu. Asegúrate de que la salivación sea abundante. Evita hacer bombeos rápidos y enérgicos, como si quisieras terminar.

Para acompañar

Se recomienda acompañar el sexo oral con pequeñas delicias. En la práctica: agrega a los labios deslizándose sobre el glande un movimiento masturbatorio con la mano. “En la cadencia y la sincronización está el secreto”, dice nuestro experto.

Signos de eyaculación inminente

Para prolongar los placeres, es importante reconocer las señales de una eyaculación inminente:

Aumento de las manifestaciones de placer, gemidos, contracciones musculares (muslos, abdomen) y la pelvis que empuja hacia ti.

El ascenso de los testículos hacia lo alto de los sacos.

Endurecimiento máximo del pene.

Tú decides qué hacer con el semen. Puedes retirar el pene de la boca inmediatamente antes de la eyaculación, o en caso de recibir el semen en la boca, la opción es tragarlo o escupirlo (discretamente en un pañuelo que tendrás a mano para ese 

 

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